El marcapaso es un dispositivo electrónico envía impulsos al corazón para que mantenga el ritmo normal. Su implantación se realiza mediante una pequeña incisión debajo de la clavícula.
Un marcapasos artificial es un dispositivo electrónico diseñado para producir impulsos eléctricos con el objeto de estimular el corazón cuando falla la estimulación fisiológica o normal. Estos impulsos, una vez generados, necesitan de un cable conductor (o electrocatéter) que se interponga entre ellos para alcanzar su objetivo. De esta forma, un sistema de estimulación cardiaca consta de un generador de impulsos eléctricos (o marcapasos propiamente dicho) y de un cable.
El generados del marcapaso mide aproximadamente unos cuatro centímetros de diámetro y unos milímetros de grosor, que contiene un pequeño circuito eléctrico y una pila que le suministra la energía. Al generador se conectan uno, dos o, a veces, tres cables muy finos, llamados electrodos, que se llevan hasta las cavidades del corazón. Los electrodos pueden ‘sentir’ o detectar los latidos propios y transmitir las descargas del generador que estimulan el corazón cuando hace falta
Marcapasos temporales: el generador no está implantado en el paciente, y pueden ser:
Marcapasos permanentes: el generador se implanta subcutáneamente.
¿Cómo se implanta un marcapasos?
Se realiza una pequeña incisión debajo de la clavícula izquierda y se introduce el cable a través de una vena cercana hasta la aurícula derecha o el ventrículo derecho (dependiendo del tipo de trastorno que se esté tratando). Si el paciente solo necesita un electrodo, este se coloca en la cavidad (aurícula o ventrículo derecho) del corazón que se pretenda estimular. Si necesita dos electrodos, se colocarán tanto en la aurícula como en el ventrículo derecho. Posteriormente, cuando el cable esté en el lugar adecuado (se confirma mediante rayos X), se conecta al marcapasos y este queda alojado debajo de la piel. El procedimiento finaliza cosiendo la incisión.
Es posible que le duela el pecho en el lugar donde el médico hizo el corte (incisión) y colocó el marcapasos. También podría tener un moretón e hinchazón leve. Estos síntomas suelen mejorar en 1 o 2 semanas. Es posible que sienta un borde duro a lo largo de la incisión. Este generalmente se suaviza unos meses después de la cirugía. Es posible que pueda ver o sentir el contorno del marcapasos debajo de su piel.
Probablemente pueda volver a su trabajo o rutina normal 1 o 2 semanas después de la cirugía, pero idealmente el tiempo apropiado lo debería indicar su medico tratante.
Tras la implantación y después de los primeros días de recuperación, se puede hacer una vida normal e incluso más activa que antes si estaba limitada por los síntomas. Sólo hay que evitar golpes, movimientos bruscos, rozaduras o cualquier actividad que pueda dañar localmente el dispositivo.
Una vez colocado, el marcapasos se puede ajustar, revisar y programar en las mejores condiciones desde el exterior del paciente, mediante un ordenador llamado programador, que conoce y maneja el médico que realiza las revisions.
En un determinado momento de la vida del marcapasos se indicará el recambio del generador porque la pila se ha agotado. La batería de los marcapasos puede durar entre cinco y diez años, dependiendo de sus características y de la utilización permanente o intermitente que precise el paciente. Se va agotando de forma gradual, lo que se detecta en las revisiones periódicas, por lo que da tiempo a programar el recambio. Para hacer esta sustitución es necesario operar de nuevo, pero sólo se cambia el generador, los cables se mantienen, a no ser que se haya detectado algún fallo en los mismos. Esta intervención es similar a la primera pero más sencilla y corta.